2008/10/08

Sobre plagio y los derechos del niño

No creo que en el mundo exista alguien a quien no le hayan copiado su obra. En el colegio padecemos de los compañeros "chepiones" que ven por encima de nuestro hombro y nos copian la tarea y la presentan al docente como suya propia y -a veces- cuando es nuestro turno, nos dicen "pero si tu trabajo es igualito al de Fulanito de Tal, se lo copiaste y te voy a quitar puntos". A veces hay justicia y a Fulanito de Tal es a quien le bajan los puntos y lo ponen a hacer un trabajo extra por andar de copión, acomodado y perezoso.

Cuando adultos, nos encontramos en el trabajo que Fulanito de Tal (también adulto) presenta sorpresivamente el proyecto en el cual estuvimos trabajando (sin él) durante semanas y ni en broma nos menciona a nosotros quienes concebimos la idea. El Fulanito de Tal se acercó a nuestro escritorio después de escucharnos en la cafetería, movió algunos papeles y nos robó la idea. Le pondría polvos de pica-pica al asiento de Fulanito de Tal por tomar lo que no es suyo y presentarlo como suyo, y otro poco de pica-pica al jefe si a pesar de saber la verdad, no hace nada.

Ahora encontramos Fulanitos de Tal en el ciberespacio. Ya no podemos compartir y comentar nuestros pasatiempos (un trabajo hecho con gusto no es trabajo, es una distracción) con otras personas porque hay un Fulanito de Tal entre ellas que se acredite ese proyecto nuestro que todos admiran quieren aprender a hacer. Peor cuando Fulanito de Tal -aparte de copiarnos por segunda vez un proyecto y ni siquiera dar los créditos correspondientes- da a conocer indiscriminadamente algo muy personal e íntimo de nosotros y que presenta un riesgo para la seguridad y bienestar de un familiar.

Ya basta de tanta paja. A mi compañera Gisella de Perú la han plagiado por segunda vez, han publicado su material siguiendo la ruta del copy-paste. El gran culpable: el tabloide "El Men" publicado por Montecristo Editores que aparte de tomar otra vez y sin permiso un artículo publicado en el weblog ACrochet ahora se pasan por el trasero los derechos de los niños... antes de publicar e imprimir miles de ejemplares de esta "prensa chicha" como la llaman en Perú no se les ocurrió leer el artículo y detenerse a pensar si estaban cometiendo un delito al colocar la foto de una menor de edad sin el consentimiento de los padres... ¿será que los periódicos en Perú -en nombre de la libertad de prensa- están excluidos de la responsabilidad de proteger a la niñez peruana de la delincuencia y proteger su privacidad?

Una llamada o una carta solicitando el permiso a Gisella para publicar artículos de su weblog y los créditos correspondientes, o hasta un acuerdo monetario o de trabajo; claro, no es garantía para que Gisella aceptara pero se hubiera demostrado que "El Men" había aprendido de su error al menos en lo que a copiar artículos de un weblog que ya los había denunciado... pero no, para cagarla más ponen fotos de la hija menor de Gisella sin siquiera editarlas. El que Gisella tenga esas fotos en su blog es su problema, para eso es ella la madre y ése es su weblog, pero este tabloide ni siquiera se digna de proteger la identidad de la pequeña de los posibles depredadores, secuestradores y toda esa lacra que lastima la infancia... ¿qué no ganan suficiente dinero como para comprar Adobe Photoshop y editar el rostro los niños? (aunque eso no justifica la publicación de las fotos sin el permiso de los padres) ¿Qué tipo de formación periodística recibieron? ¿Qué no les enseñaron lo suficiente sobre leyes para saber que para publicar fotos de menores de edad se necesita de la autorización de los padres/tutores de éstos?

La libertad de expresión y la libertad de prensa no equivalen a plagiar al prójimo ni pisotear sus derechos, mucho menos cuando se trata de los derechos de los niños.

Para saber más:

y  otros sitios que hablan sobre el robo a la propiedad intelectual de Gisella y a la privacidad de su hija por parte del tabloide:

Invito a los lectores -no importa nacionalidad- a que hagan llegar su queja a Montecristo Editores por correo, e-mail, o yendo personalmente a sus oficinas (si ustedes viven en Perú). No se puede permitir que sigan plagiando el trabajo de otras persona (y peor si hacen dinero con ese trabajo, en este caso al vender el periódico) ni que incumplan con el deber de proteger a los niños... no me consta si "El Men" desinforma al pueblo peruano, si vende morbo o qué, pero que si va a copiar el trabajo de alguien pues que también den los créditos correspondientes como el periódico honesto que podría ser, y que se note que "El Men" respeta los derechos de los niños y que contribuye a crear y mantener un ambiente sano para ellos. Información de contacto de Montecristo Editores se encuentra aquí.

¡Vamos Gisella! Mucha suerte con las acciones que vayas a tomar contra este tabloide.